Hoy en día la fotografía está a la mano de prácticamente todas las personas. Tomar fotografías se ha convertido en una actividad cotidiana gracias a la facilidad de las cámaras incorporadas en los dispositivos móviles. En la actualidad se toman 4 veces más fotografías que apenas hace 10 años.

Otro factor definitivo que ha impulsado este crecimiento exponencial es sin duda la existencia de las redes sociales. Hoy las personas quieren capturar y compartir todos los momentos que consideran importantes: cumpleaños, fiestas, deportes, conciertos, reuniones y por supuesto viajes.

Los viajes siempre son un evento importante para las personas que los realizan, es una oportunidad para conocer lugares nuevos o reencontrarse con ellos.

Dicen que los viajes ilustran y en efecto, los seres humanos aprendemos mucho cuando tenemos la oportunidad de viajar, sin embargo como viajeros no nos detenemos a pensar como ilustrar de forma interesante nuestras experiencias en esos viajes. Como consecuencia se crean los clichés y las imágenes repetitivas al momento de tomar fotos. Es común ver a las personas haciendo la misma pose, capturando el mismo ángulo que otras trescientas mil personas ya han capturado o repetir una y otra vez esa foto que juega con la perspectiva.

Foto: VINCENT LOCK/FLICKR.

Al inicio ese tipo de fotografías son divertidas y originales, sin embargo con el pasar del tiempo esas imágenes se transforman de “originales” a repetidas y aburridas; y por lo tanto dejan de ser interesantes.

Cuando realizamos un viaje es normal que exista mucha emoción y entusiasmo por capturar todo lo que sea posible para mostrarlo al mundo, por ello es importante que tratemos de evitar los clichés para que nuestras fotos sean interesantes y no solo formen parte del montón.

A continuación comparto algunos consejos basados en mi experiencia como fotógrafo viajero:

1. Cuando realicen un viaje siempre abran dos cosas: su mente y sus ojos.

Traten siempre de ver más allá de lo que tienen enfrente. Observen su alrededor y traten de intimar con el entorno. De esa forma podrán sentir el momento y realizar una fotografía diferente. Así también lograrán que su imagen cuente una historia.

2. Busquen y exploren distintos ángulos.

Cuando se encuentren de viaje siempre observen el entorno. Miren los edificios, monumentos o paisajes tratando de usar otro punto de vista. Así se facilita dar con ángulos que son poco vistos y por ende resultan interesantes.

3. Enfóquense en los detalles.

Gracias a la observación es posible descubrir detalles en alguna escena que son poco capturados y que pueden dar una perspectiva diferente a su fotografía. En lugar de capturar todo el monumento (capturado mil veces antes) fotografíen solo una parte o un detalle, así su foto será diferente y con seguridad más interesante.

4. Eviten los “selfies”.

Nada resulta más aburrido que ver infinidad de fotografías de un sitio icónico en un ángulo elevado con una cara en el frente. Estas fotos no son interesantes pues ni resaltan la belleza del lugar (background) y tampoco son un retrato (foreground). Pidan a alguien más que les tome la fotografía. El selfie es lo más cliché de la fotografía actual.

5. No caigan en la tentación del juego de la perspectiva.

Como lo mencione anteriormente en la fotografía de viajes hay muchas imágenes donde las personas juegan con la perspectiva. El problema de esta forma de tomar fotos es que después de ver diez ó veinte… mil fotos iguales que estas dejan de ser creativas, se vuelven aburridas y pierden interés.

Traten de ser creativos y jugar con la perspectiva pero en formas diferentes, buscando ángulos distintos aunque eso implique por ejemplo tener que tumbarse de espalda en el piso.

6. Rompan las reglas.

Si ya tienen conocimiento básico de fotografía, no se preocupen por cumplir con las reglas dictadas. Si buscamos que nuestra imagen de un mensaje, cuente una historia y sea diferente, no podemos esperar lograrlo si no somos flexibles y si nos sujetamos rígidamente a las reglas. Experimenten, aún así no sigan las reglas de fotografía.

¡Ah! Una última sugerencia:  si van a tomar una foto a un grupo de amigos o familiares, por favor, por favor, no hagan la típica pose “asomándose”. Díganle a las personas que saldrán en la foto que se paren erguidas. El ver a un grupo de personas inclinadas en la imagen como si se estuvieran asomando en una ventana es algo que demerita las fotos. No es necesario que se asomen, casi siempre se debe solo a una mala costumbre para posar. Si en verdad las personas se asoman porque no caben en la foto, basta con que el fotógrafo de un par de pasos hacia atrás para lograr un encuadre adecuado.

Espero que estos consejos les ayuden a hacer fotografías más interesantes en sus viajes. Imágenes que cuenten una historia y transmitan la emoción que ustedes experimentaron durante su viaje.

- Rafa Hernández.